2006/06/12

De Graus a Mordor (y tiro porque me toca)


Ya hemos vuelto, y vivos, de Graus. El concierto, como siempre, bien, gracias. Hicimos alrededor de una hora y veinte minutos de rock and roll del bueno y nos lo pasamos de puta madre. En cuanto tengamos fotos del directo pondremos alguna (Lucía, pásalas). También es posible que colguemos en algún momento audios de la actuación (el sonido fue muy bueno y se grabó), así que sobra una crónica detallada. Tampoco detallaremos la impresionante recena con la que terminó la noche del sábado, porque sería como describir el banquete de una boda.

Porque como es habitual en el Gastrotour de 57 grados, hubo mucho más. Hubo longaniza, mucha longaniza, y cerveza, mucha cerveza, y cubatas, muchos cubatas. Hubo pantalones bajados y cachondeo constante. Nos alojamos en una casa con fantasma, pero lo más que llegamos a ver fueron puertas que se cerraban solas y mariconadas de este tipo. Vamos, que del espectro del tal Paco, que así se llama el fantasma, ná de ná. Una pena.

Como colofón a la gratísima experiencia de Graus (¡volveremos!), patria chica del mejor bajista del mundo, hicimos una incursión en Mordor (Torreciudad) y vimos la torre desde la que el ojo de Sauron (Escrivá de Balaguer) intenta dominar el mundo. Mirad qué bien salimos en la foto de arriba.

1 comentario:

djflow dijo...

Bueno, normal que vayáis a lugares santos y toquéis "como los ángeles"... al fin y al cabo sois uno y trino como el de mecagüen ¿no?

r'n'r